Soy Magdalena. Diseño desde que tengo memoria, y desde un pueblo del interior del país le doy forma a Maneka.
Nací y vivo en Henderson, una localidad pequeña de la provincia de Buenos Aires, donde el tiempo pasa diferente y las cosas se hacen con calma y con intención. Desde chica, el diseño fue mi lenguaje: recortar, combinar, imaginar cómo podría verse algo que todavía no existe. Eso que empezó como juego se convirtió en vocación, y la vocación en Maneka.
Maneka nació de la convicción de que la moda puede ser honesta, cercana y artesanal sin dejar de ser hermosa. Cada pieza que diseño parte de una pregunta simple: ¿me lo pondría yo? Si la respuesta es sí, sigue adelante. Si algo no cierra, vuelvo al principio.
Trabajamos con telas pensadas para durar, colores que se amigan entre sí y moldería que siente bien. No seguimos colecciones de temporada forzadas: lanzamos cuando algo está listo, cuando une comodidad, estética y precio justo.